Ser maestro Pokemon nunca fue tan accesible
Hay pocas prácticas competitivas que se puede decir que tengan un atractivo universal. Cualquier actividad física es excluyente por naturaleza, mientras que las artes atraen a públicos específicos. El ajedrez acaba siendo el juego por excelencia en reunir la mayor cantidad de público con la menor barrera de entrada posible. Los videojuegos ocupan un hueco similar, aunque aún si no exigen una aptitud física, la mayoría de los que poseen una escena competitiva considerable requieren niveles de reflejos y coordinación que podemos asimilar a las exigencias físicas de un deportista de élite.
Con los videojuegos, eso sí, hay un elefante en la habitación que durante mucho tiempo estuvo presente, pero ignorado por gran parte de las masas. Me refiero al formato competitivo de la franquicia de entretenimiento más grande en la historia de la humanidad: Pokemon, un juego en el que tus armas a la hora de combatir son solo tu conocimiento y capacidad de planeación. Todos conocen Pokemon: algunos lo habrán jugado, otros lo habrán visto, pero de ese inconmensurable número solo un pequeño porcentaje (que sigue siendo un número enorme) se ha animado a adentrarse en el mundo de ser el mejor; mejor que nadie más.

Tampoco es algo que sorprenda, si bien hasta tu tía conoce a Pikachu, las probabilidades de que haya jugado a Rojo Fuego en el emulador de GBA del teléfono palidecen ante las de una partida de ajedrez. Además, que el formato principal de combate sea el doble, muy inusual durante las partidas de un jugador, también lo vuelve terreno desconocido hasta para quien viene de ser campeón de la liga en su aventura. Aún con todo esto, las barreras de conocimiento, adquisitivas y (quizás más importante que las otras) engorrosas que durante tanto tiempo dificultaron el acceso al Pokemon competitivo se vuelven los principales impedimentos.
Para jugar Pokemon competitivo de manera oficial primero que nada es necesario una consola de Nintendo con un juego oficial de la línea principal de la franquicia (los que vienen de a dos). A partir de ahí, se puede simplemente ir al online con el equipo de tu aventura y jugar, pero a nadie le gusta recibir una paliza tras otra así que hay que prepararse. ¿Cómo hay que prepararse? Con un equipo a la altura construido a base de crianza, durante la que se busca mediante eugenesia (no es joda) a los Pokemon de estadísticas perfectas emparejando a padres con buenos IV’s. Los IV’s (Internal Values) son un Valor Interno de las criaturas que va del 0 al 31 e indica qué tan alto pueden llegar sus características. Estos valores son innatos y no pueden modificarse una vez el pokemon haya nacido, por lo que la crianza, en la que la cría puede heredar los IV’s de sus padres, se vuelve clave. Una vez tengamos a nuestro salvador de la raza pokemon con todos sus IV’s al 31, hay que entrenarlo específicamente según nuestras necesidades y su rol en el equipo subiendo sus EV’s (effort values), un Valor de Esfuerzo que va del 0 al 252 que los bichos ganan a medida que combaten o que les das vitaminas para aumentar la estadística deseada (tampoco es joda). Es importante aclarar también que, durante mucho tiempo, tanto los IV’s como los EV’s no eran normalmente visibles en el juego, por lo que había que recurrir a factores externos para enterarse de todo esto. Su existencia se justifica como una mecánica que no solo hace a cada pokemon diferente (aun siendo la misma especie), sino que además hace a los pokemon utilizados por el jugador durante la aventura más fuertes que uno salvaje a medida que ganan combates juntos, haciendo del poder de la amistad una mecánica real. También existe otro valor que altera las estadísticas llamado naturaleza, que también es innato (aunque luego podría ser alterado in-game), el cual puede reducir el crecimiento de una estadística a cambio de mejorar el de otra. Este es el único aspecto de los mencionados visible en la pestaña de estadísticas dentro del juego y uno que no viene mal tener en cuenta hasta en partidas normales. Una vez completamente entrenado nuestro monstruo de bolsillo, solo hay que seleccionar sus movimientos (con variable dificultad de obtención), equiparle un objeto, ¡y listo! Ahora solo hay que repetir ese proceso 5 veces más para tener un equipo completo.
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Ditto, al poder transformarse en cualquier Pokemon, puede procrear con todo lo que se le cruce y sin usar pastillas. Tener uno con todos los IV's al 31 era clave en la crianza. (Increíble miniatura) |
Como se puede apreciar, era un proceso complicado. Game Freak con el tiempo ha facilitado el manejo de estas mecánicas para no hacer la vida de los jugadores competitivos una tortura constante, pero era evidente que, si el objetivo era atraer más público, el cambio debía ser de raíz. Durante muchos años, los jugadores se servían de Pokemon Showdown, un simulador de combates pokemon accesible desde tu navegador, en el que armar un equipo era tan fácil como hacer unos cuantos clics para elegir criatura, estadísticas y movimientos deseados y directo a pelear. Yo mismo pude descubrir y darle un tiento a este mundo gracias al Showdown y estoy seguro de que no soy el único. Game Freak, entonces, sabía exactamente lo que tenía que hacer (y, increíblemente, no era una demanda).
Así nace Pokemon Champions, que así entre nosotros, es básicamente la versión oficial del Showdown. Un simulador de combates gratuito con los procesos de entrenamiento ligeramente ludificados para hacerlo una experiencia más entretenida (y monetizable) pero un simulador de combate al fin y al cabo. Acá la creación de tu equipo se limita a obtener tu equipo mediante una tirada de gacha o transferirlos desde los juegos oficiales de la franquicia y una vez en la caja, seleccionar a gusto los movimientos, naturaleza y EV’s desde un mismo menú de entrenamiento gastando unos puntos que funcionan como la moneda de cambio del juego. Los objetos se compran en la tienda con esos mismos puntos y los IV’s directamente los eliminaron, por lo que nos quedamos sin eugenesia (ufa). A los 10 minutos ya vas a estar jugando online con un equipo entrenado de la misma forma que el resto, algo imposible hace tan solo unos meses desde hace décadas.
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| Años de información separada reunida en un solo menú |
La existencia de Champions es un golazo por donde se lo mire. La experiencia competitiva está ahora centralizada en un mismo juego, que puede ser actualizado cuando sea necesario y no cada tres años cuando sale un juego nuevo. Todas las competiciones oficiales se harán a partir de ahora con el mismo software gratuito, por lo que no es necesario tener el último lanzamiento de la franquicia para participar. Las distintas mecánicas que tanto complejizaban el aprendizaje están simplificadas y fácilmente accesibles desde un botón en el menú principal (incluida la tan difícil de memorizar tabla de tipos, con la cual se nos ayuda mediante la interfaz durante los combates). Y por último, pero no menos importante, está disponible en dispositivos móviles para que hasta tu tía pueda conocer a Incineroar.
Sé que aún con todo esto puede sonar como una montaña muy difícil de escalar, pero pegarle un tiento nunca fue tan fácil como ahora. Quien les escribe pudo participar por primera vez en un torneo local gracias a este juego y fue una experiencia genial. La comunidad de Pokemon es masiva y súper amigable. Está lleno de recursos online para aprender y de jugadores muy experimentados dispuestos a compartir sus conocimientos. De hecho, el mayor ganador en la historia del Pokemon competitivo es a la vez el youtuber más grande de pokemon competitivo: WolfeyGlick. Recomiendo sus videos aun si no son expertos en la materia, están muy bien guionados y editados. El punto es que, si te interesan los combates por turnos, la estrategia o Charizard te parece lo más grande que hay, quizás sea el momento de volver a donde fuiste feliz y recordar qué tipos le hacen superefectivo a veneno.

